Madrid, Sociedad de Estudios Latinos - Palas Atenea
1999
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El trabajo de Agustín Ayuso es un ejemplo magnífico de que iniciarse en el conocimiento del latín no es sinónimo de aprender listas y más listas de desinencias, sino que su estudio puede resultar mucho más divertido y actual. Además, demuestra perfectamente que el conocimiento de la lengua latina, lejos de resultar un ejercicio de necropsia, equivale a ampliar y profundizar en el conocimiento de nuestra propia lengua.
Está dividido en tres grandes unidades didácticas: En la primera de ellas, El latín, la lengua de un imperio, se nos hace una visión diacrónica de la lengua latina. Partiendo de un texto de Borges en el que, como hiciera Valla, se ensalza el concepto de "latinidad", se pasa revista al origen indoeuropeo, la historia y la evolución hacia el castellano de la lengua latina. Asimismo, se incluyen muchos y variados ejemplos de pervivencia en la actualidad: latinismos, un nombramiento de doctor honoris causa, una canción de Enya, etc.
La segunda unidad, Rasgos comunes y diferenciadores del latín con otras lenguas modernas, es una breve pero completa presentación de la flexión nominal y verbal latinas, así como de su sintaxis, por medio de resúmenes, esquemas, gráficos y propuestas de actividades muy elaboradas y útiles. En la tercera unidad, Formación de palabras en latín y en castellano, Agustín Ayuso, tras unas breves nociones sobre morfología (prefijación, sufijación, composición, etc.), demuestra a base de ejercicios perfectamente planteados y presentados, el origen latino de buena parte de nuestro léxico.
El trabajo se completa con sendos Apéndices, uno de recursos didácticos para completar y diversificar las actividades de cada unidad, y otro destinado al profesor en el que el autor, desde su experiencia como docente, justifica y explica las líneas maestras seguidas en la confección de la obra.
ANTONIO ESPIGARES PINILLA
BOLETÍN Nº 12, junio 1999