REVISTA DE ESTUDIOS EXTREMEÑOS. Año 1996, tomo LII, número III septiembre-diciembre

Autor:

AA.VV.

Páginas:

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Synopsis:

La Revista de Estudios Extremeños consagra el tercer número de su tomo LII al humanista frexnense Benito Arias Montano dos años antes de la conmemoración del cuarto centenario de su muerte. Dieciséis colaboraciones abordan diversos aspectos de su vida y obra, permitiendo al lector acercarse a la figura del extremeño desde distintos enfoques.

Review:

De perfilar el contexto histórico de la Extremadura que vio nacer a Arias Montano se encargan tres autores. Miguel Rodríguez Cancho, tras esbozar las corrientes culturales e ideológicas de la época, realiza un análisis demográfico y económico de la Extremadura del Quinientos, así como de su organización territorial y administrativa en «Arias Montano y su ambiente histórico». La situación de los judíos españoles y, más en concreto, la de los judíos extremeños es repasada por Luis Garraín Villa en «Los judíos conversos en la provincia de León del Maestrazgo de Santiago y el Obispado de Badajoz a finales del siglo XV», quien además da a conocer un documento conservado en el Archivo Nacional de Simancas donde se relacionan los judíos conversos habilitados por la Inquisición en la provincia nombrada. Andrés Oyola Fabián en «Un elogium de Arias Montano en el marco del Humanismo frexnense» reconstruye el ambiente humanista que conoció Fregenal en el siglo XVI mediante el examen de distintos documentos escritos, entre ellos un elogium dedicado a Montano.

Los artículos «Un extremeño en Trento» de Julio Fernández Nieva y «Benito Arias Montano y la Biblioteca escurialense» de Ignacio López Guillamón rememoran dos de las empresas que acometió el extremeño: el primero, su intervención en el Concilio tridentino, en cuyo tercer periodo participó como integrante de la Comisión española; el segundo, su actuación en el nacimiento y consolidación de la Real Biblioteca de El Escorial, de la que fue librero mayor entre 1576 y 1592.

Las amistades de Montano son el tema tratado por Joaquín Pascual Barea en «Benito Arias Montano y el teólogo Pedro Serrano, obispo de Coria» y por Santos Protomártir Vaquero en «El último recuerdo: el epitafio de Pedro de Valencia a Arias Montano». Pascual recorre la relación habida entre el extremeño y el teólogo Pedro Serrano desde que se conocieron en Alcalá de Henares hasta su reencuentro, varios años después, cuando Serrano formó parte de la comisión encargada de examinar la Biblia Políglota. Por su parte, Protomártir cuenta cómo se fraguó la amistad entre Montano y su alumno Valencia, la estrecha colaboración intelectual y literaria que mantuvieron, y acomete, para terminar, un estudio del epitafio que el discípulo compuso para su maestro.

Otros trabajos se encaminan al estudio de piezas sueltas de la producción montaniana. Así, José María Maestre Maestre ofrece en «El epigrama laudatorio de Benito Arias Montano a los De ratione dicendi libri duo de Alfonso García Matamoros» la primera edición crítica con traducción castellana del mencionado carmen, que se acompaña de un estudio del mismo, donde el autor identifica y fecha la composición, examina sus fuentes literarias, así como sus características métricas y estilísticas. Luis Charlo Brea en «Los nombres de Dios en el salmo IV montaniano» aborda el estudio de la versión que el humanista realizó de dicha obra, y repasa su contenido, estructura y métrica, prestando especial interés al análisis de los nombres de Dios utilizados por el extremeño, para culminar su artículo con la traducción del salmo montaniano. En «El poema I de los Humanae Salutis Monumenta de Benito Arias Montano», Joaquín Navarro López edita y traduce dicho poema, y analiza su contenido dístico a dístico. Otra poesía, ahora perteneciente al libro segundo de los Secula, ha sido la elegida por Guadalupe Marín Mellado para su artículo «El poema de Noahhi occupatione et uini inuentione, usu et abusu de Benito Arias Montano», que incluye edición crítica, estudio métrico y léxico, y análisis del material poético, estilístico y retórico usado por Montano.

También sobre los Hymni et Secula versa el trabajo de Antonio Dávila Pérez titulado «El libro V de los Secula de Benito Arias Montano: Acercamiento a su fondo religioso», donde Dávila analiza la orientación religiosa que se infiere de la lectura de este libro, para concluir, según sus propias palabras, que el extremeño «crea una poesía religiosa, espiritual y ecuménica, de claro corte erasmista». El pensamiento de Montano, en esta ocasión, sus ideas éticas, retóricas y pedagógicas, son el tema central de «Retórica, ética y pedagogía en Arias Montano. Una aproximación a la filosofía del humanismo» de Juan Luis Suárez que se basa para su estudio en la Retórica y en el tratado Dictatum Christianum del biblista.

Dos autores ponen su atención en los Rhetoricorum Libri Quattuor de Montano. Eustaquio Sánchez Salor en «Arias Montano, entre la cruz y la pluma» estudia cómo nuestro escritor, al componer su Retórica, intentó mantenerse fiel al compromiso que sentía, de un lado, con la ortodoxia católica y tridentina, y, de otro, con la cultura humanista, y desgrana cómo, si bien en la retórica montaniana es patente la presencia de lo profano, pudo más la influencia de la Contrarreforma. Violeta Pérez Custodio, por su parte, se ocupa de los «Problemas textuales en la edición de 1698 de la Retórica de Arias Montano», como reza el propio título de su colaboración. En efecto, en ella su autora analiza, clasifica y busca las posibles causas de las diferencias textuales que la edición veneciana de 1698 presenta con respecto a su base, que fue la segunda edición de la Retórica realizada en Amberes en 1589.

Lucía Castellanos, María Leandra Calvo y María Jesús Pascual cierran el volumen con un catálogo, en el que se echan de menos unas palabras introductoras, titulado «La presencia de B. Arias Montano en el Centro de Estudios Extremeños»; en él están recogidas las obras de Montano y las escritas sobre él que archiva el citado Centro.

Éste es, pues, el contenido de este número, que sostiene una elegante edición, deslucida, sin embargo, por algunos errores tipográficos fácilmente evitables. Historia, filología, estudios biográficos y del pensamiento del extremeño se dan la mano en este volumen que reúne trabajos que van de lo general a lo concreto, y que todos juntos consiguen ofrecer al lector una visión completa de la figura de Benito Arias Montano. Gracias por ello a sus artífices.

Carmen Ramos Santana
Universidad de Cádiz
BOLETÍN Nº 11, diciembre 1998